5/19/2004

Subte linea "d"... de cada hueco y tunel subterraneo de la ciudad trepan como ratas hacia la superficie futuros medicos con sus guardapolvos aun virgenes; cientificos economicos encamisados despliegan un variette de perfumes... y abogados, miles y miles de abogados. Plagas urbanas por doquier en un pais de abogados, y yo, sentado en este bar matutino espero mis dos empanadas de verdura.
Prejuicios abundan por estos pagos. Frente a mi un posible abogado y su secretaria-gato, miran sin disimulo y atragantan su desayuno comentando desde sus evidentes superioridades ante mi persona:
-mira a ese, comiendo empanadas a las 9:45 am...
-esta loco...
Claro, es logico. Como es temprano mi obligacion de ciudadano es tomar un cafe con leche con tres medialunas, como cada ser inerte que ingresa a este lugar... ¡como voy a pedir empanadas?? desubicado caradura loco de la guerra!!
A saber: La guerra es repudiada por mi pacifismo de origen; no estamos locos los que sabemos lo que queremos (yo sabia que queria empanadas); el cafe apesta (la cafeina no); las medialunas bajo ningun punto de vista compiten con las empanadas que, a esta altura, yacen estomacalmente en mi (puaj) ser... y nadie jamas me aviso que estaba mal escribir cosas tan simplonas, largas y abrumantes, ni siquiera la mona que se va de casa, y hoy me desperte despongodolfizado... Pongodolfo nunca hubiera escrito esto... Se aceptan donaciones para salir de este pais de abogados y granjas que no necesito... y si no salto es porque me amputaron la gamba en Malvinas...ya callate Blumberg!